Seguidores

2 de mayo de 2012

A veces, hay películas que te dan inspiración, te parecen iguales a la historia que tu vives, o a algo que ya has vivido. Cuando en ese momento en que la película te hace llorar, recuerdas el motivo por el que lloras, y sientes que no es realmente por lo que ves, sino porque tu has vivido eso, pero con diferente final, el final que hubieras deseado tener pero era demasiado surrealista y perfecto para la vida real.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada